Este Sábado por fin un día de buen tiempo así que con el mono que arrastraba nos animamos a echar la caña Alberto y yo. Windgurú daba poca ola por lo que nos arrimamos a una puesta que sólo se puede pescar con poca mar y aún así suele tener movimiento. Cual fue nuestra sorpresa al ver que venían unos trenes de olas que nos lo iban a poner difícil. Este era el aspecto que tenía.....nos sacaba el corcho fuera del agua.
Tuvimos que hacer tiempo hasta que llenara un poco porque al llegar era imposible pescar.
Mientras tanto fuimos preparando el cebo, el bocata, aparejos, echar una meadita, fumar uno, dos, tres ...cigarros.
Definitivamente no habíamos acertado con el pedrero pero somos un poco perezosos para andar cambiando. No obstante, en las quedadas empezaron a entrar algunas de buen tamaño. Aquí esta Alberto con un buen perrón que tomó las de Villadiego.
La actividad de sargos majos duró unos 20 minutos, después salieron llaverines durante una hora y al final ni picada. Total, que no pescamos a gusto ya que en contados espacios de tiempo podías tener el corcho en el agua. Esto es lo que salió, que para las condiciones de pesca que tuvimos no estuvo mal.
Con el día que hizo estoy seguro que si hubiésemos cambiado de sitio a otro que nos hubiese permitido tener el corcho en el agua, hubiese sido mas productivo.
El caso es que no siempre se acierta así que lo seguiremos intentando.


